El gato K

Había una vez un gato llamado K. que vivía en una casa en la ciudad con sus dueños, una pareja joven de dos chicos gays que habían adoptado un niño somalí hacía dos meses. El niño tenia dos años y ya empezaba a hablar, pero aún no sabía bien el idioma del país donde había llegado por adopción.  

El gato siempre jugaba con él, pero los padres tenían temor de que le hiciera daño. Así que le apartaban (de él) y no le dejaban jugar con él, cuando el niño parecía estar muy contento de tener como amigo a un gato de ciudad.

Un día en el que estaban descuidados, el gato entró en la habitación donde dormía el niño y empezó a comunicarse con él de una manera mágica: sin palabras, los dos tenían idiomas diferentes. Pero el niño entendía todo lo que el gato le decía. Entonces, al entrar preocupados los padres, se dieron cuenta de que no había problema en tenerlos juntos a los dos, porque K. le cuidaba muy bien.

* Este cuento está escrito para letras con arte, un concurso de cuentos, el 23 de abril de 2015. Lo he encontrado en el email, guardado en una bandeja de mensajes destacados.

Como me ha hecho mucha ilusión encontrarlo, lo he querido compartir en el blog, para que permanezca vivo.


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